Sr. Director,
Hoy se debate la reforma al artículo 77 de la Constitución, que de ser aprobada en el plebiscito el 25 de octubre, permitiría el voto de los uruguayos en el exterior. Como debate aislado, se transforma en una pulseada electoralista o discusión logística. Como elemento de un debate más amplio, lo que está en juego es qué modelo de país quiere el Uruguay.
Los uruguayos residentes en el territorio forman, junto con los uruguayos en la Patria Peregrina, una misma nación; es hora de transformar al gran caudal de emigrados en una ventaja competitiva para el Uruguay, que con su pequeño mercado doméstico y su falta de masa crítica, no tiene una mejor alternativa de desarrollo que la de la integración total de sus ciudadanos en el mundo.
El impacto que podría tener una política de vinculación activa, estructurada, que utilice a miles de embajadores y agentes de inteligencia, es potencialmente enorme. Lamentablemente, ni siquiera se ha hecho la tarea básica de llevar buenas estadísticas. ¿Cuántos son, dónde viven y qué características tienen los uruguayos dispersos por el mundo? A los ciudadanos del D20, como se ha dado en llamar a esa masa borrosa de expatriados del orden de medio millón de personas, hay que darles la posibilidad de contribuir en la definición del modelo de desarrollo. Hay que hacerlos partícipes de la apuesta nacional. Hay que seducirlos para que se mantengan activamente vinculados con el Uruguay o para que eventualmente decidan repatriar sus conocimientos, su capital, su prestigio, o su oficio.
Como muchos uruguayos en el exterior, sueño con poder participar plenamente de la soberanía que me corresponde como ciudadana. Quisiera que mi país me reconociera como un recurso valioso y me convocara, y que me permitiera naturalmente ser partícipe de su autodeterminación.
Quienes argumentan en contra de la reforma propuesta, alegando que para tener el derecho a votar hay que pagar impuestos, están planteando una restricción nueva. Votan los estudiantes aunque aún no aporten económicamente, votan quienes no tienen ingresos suficientes para pagar impuestos, votan los desempleados, votan los mantenidos - siempre y cuando estén físicamente presentes en el territorio uruguayo. Cuestionar el derecho al voto en estos términos, parece ir en contra de la historia.
Quienes dicen que no es justo que voten los no residentes porque son indiferentes a las consecuencias de una buena o mala elección, asumen que el destino del país no afecta la vida de quienes, aún estando en el extranjero, necesitan intervenir para apoyar a sus familiares con remesas de dinero (200 millones de dólares en el 2008) o compras por Internet (IVA incluído); o de quienes, después de haber ahorrado por muchos años, tienen la intención de repatriarse junto con su patrimonio. No hay ninguna garantía que quien votare desde el exterior, lo hiciere a conciencia y en función de una apuesta personal seria. Tampoco hay ninguna garantía que, quien reside en Uruguay y vota hoy, no se irá al día siguiente, o al año siguiente. La experiencia demuestra que de hecho es probable que así sea.
En definitiva, no parecen aplicarse los mismos estándares de contribución económica o compromiso a quienes residen dentro y fuera del territorio.
El destino de un país no lo hacen sólo los gobiernos, lo hacemos los ciudadanos. Por ende, el resultado de esta consulta no define, por sí solo, nuestra suerte. Sin embargo, es un gesto muy importante y que nos acercará a - o nos alejará de - un Uruguay más moderno, más competitivo, más innovador y con más ganas de apostar a lo grande, que de dejarse paralizar por miedos irracionales.
Atentamente,
Marta Jara
CI 1555416-7
m.jaraotero@gmail.com http://www.sialvotodelosuruguayosenelexterior.blogspot.com/
(Quien suscribe es residente en México dónde se desempeña como Presidente de Shell México.)
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Señor Director,
El Consejo Consultivo de uruguayos en México, Distrito Federal, desea compartir por este medio su posición en vísperas del plebiscito para aprobar el voto de los uruguayos en el exterior.
Representamos una comunidad que tiene 6000 miembros (existen otros 6000 en otros estados de México), y que mantiene vivas nuestras tradiciones, incluyendo la celebración de Fiestas Patrias y el consumo de productos uruguayos. Realizamos una labor de difusión cultural, destacándose este año varios eventos relacionados con la memoria de Mario Benedetti, un autor muy querido en México. También hemos realizado obras solidarias, como el envío de ayuda a Uruguay durante las inundaciones, así como a varias comunidades en México, afectadas por desastres naturales.
Durante la visita del Dr. Tabaré Vázquez a México en 2008, participamos como uruguayos, sin distinción de afiliación política, en distintos actos y brindamos apoyo a la misión comercial que acompañó a la visita de Estado, con más de 200 representantes.
Estamos orgullosos de ser uruguayos y asumimos el deber de actuar como dignos embajadores. Sentimos que realizamos un servicio a nuestro país y que junto a todos los uruguayos alrededor del mundo formamos una misma nación. Los uruguayos del Departamento 20 somos aproximadamente medio millón de personas, un número muy significativo para un país tan pequeño como el nuestro. El aporte económico no es despreciable: remesas de dinero por 200 millones de dólares (2008), compras por Internet, consumos durante visitas, inversiones inmobiliarias. Nos interesa y nos afecta lo que pasa en Uruguay, y lo que pasa con los uruguayos, donde quiera que estén. Es falso decir que las elecciones son una apuesta que no nos afecta.
Creemos que la imposibilidad actual de votar desde el exterior es ajena al espíritu de nuestra Constitución y discrimina a quienes no tienen los medios y posibilidades de viajar para el acto electoral. La ley actual no permite ni siquiera votar a quienes están ejerciendo funciones diplomáticas o de representación ante organismos internacionales.
Es por esto, que apelamos a quienes tienen la posibilidad de votar este 25 de octubre, para que apoyen la reforma que permitirá la participación plena del Departamento 20 y nos acercará para sumar esfuerzos por el bienestar de todos los uruguayos.
Fraternalmente,
Consejo Consultivo México, D.F.